Saludo de bienvenida
Bienvenido al blog de...
Santibáñez de la Isla ![]()
¿ Que dónde está ese pueblo ? Porque... será un pueblo ¿no? Sí, y lo puedes ver en los enlaces: al pueblo, a sus gentes, su forma de ser y de pensar, sus ilusiones y también sus frustraciones y quimeras.
Y ¿para qué hacer un blog si ya tiene su página web? Buena pregunta. Ni yo mismo lo sabría contestar. Pero si elucubramos un poco hasta podemos encontrar un respuesta aceptable. Por ejemplo, es un pueblo que le gusta lo más moderno, estar a la última..., ¡no veas la Fiesta de la Amistad que se montan todos los veranos!; hasta tiran fuegos artificiales y todo y ¡duran casi una semana! Ahora lo que quieren es presumir de las últimas tecnologías y ya no les basta la "web" y se pasan a la "web 2.0". Saltan de la página web al blog. Eso sí, son modestos y todavía están en la Internet 0,5; es decir la del modem a pelo (perdón a 2 hilos). Eso del ADSL son cosas de los de la ciudad. Ellos prefieren la vida idílica del campo, igual que el poeta Virgilio. Ya se ve que el tal poeta no iba a cosechar remolacha en diciembre o enero porque, si no, seguro que cambia de opinión rápidamente. Pero... ¿para qué iban a querer los romanos la remolacha? ¡qué cosas se me ocurren! Bueno, pues todas esas nuevas tecnologías no entran allí. Hombre, sí tienen tele porque, si no, no sabrían a quien tendrían que votar cuando hay elecciones. Pero todo lo demás, ni falta que les hace. Tiene un medio de comunicación eficiente y muy ecológico: sólo produce sonidos sin ondas electromagnéticas ni cosas de esas. Además es contundente: lo tienes que oír quieras o no (en eso son poco democráticos). Me refiero a las campanas. Que si hay fuego, que si llega el agua, que alguien se muere, que hay fiesta o que el cura decide que ese domingo es más domingo que otros, etc. Y lo bueno del caso es que todos, además de enterarse, entienden el mensaje. Hombre, no saben quién se ha muerto pero saben que se ha muerto alguien. Se le pregunta al vecino y ya está.
Bueno, pues como ahora ya sabes un poco cómo es Santibáñez, me voy a despedir hasta otro día y ya te contaré más cosas. Y si quieres hablamos también de los de Villarnera, de los de la Isla o de los de Villagarcía. La historia de un pueblo no se puede explicar sin la historia de los pueblos vecinos. Cómo íbamos a explicar la historia de España sin hablar de Francia o de Inglaterra, si nos hemos pasado toda la historia peleando con ellos. Pues eso, que con los de la Isla y los de Villagarcía también andábamos cada poco a pedradas. Ahora lo han puesto más difícil porque han encementado las calles (sí encementado, no asfaltado; eso es cosa de las ciudades) y han embreado las piedras de la carretera; y no es cosa de arrancarle las patatas al vecino para andar a patatazos. Además, ¡que coños!, si ya están en el siglo XXI.
Vale, otro día más. Para empezar no está mal ¿noooooo? Que más quisieras que todos los días de diera el telediario. Aunque todo es cuestión de hablar. Con un buen sueldo fijo... De trabajo eventual nada. No le hagamos la competencia a la patronal que luego se enfadan y critican al gobierno y le echan la culpa de todos sus males a los pobres currantes que sólo quieren cobrar y no trabajar, etc. etc. etc.
2 comentarios
Yo otra vez -
Yo mismo -
Esto sólo es de prueba. No me voy a replicar a mi mismo...